CUIDADO DE LA
SALUD MENTAL EN LOS EQUIPOS DE 1RA RESPUESTA
No
existe ningún tipo de entrenamiento que pueda eliminar completamente la
posibilidad de que una persona que trabaja con víctimas y cantidades
importantes de lesionados y cadáveres en el marco de una situación de desastre,
sea afectada en el orden psíquico. Los trabajadores de emergencias enfrentan
situaciones específicas, como pueden ser la falla en la misión, la vivencia de
excesivo sufrimiento humano, las muertes traumáticas, los cuerpos mutilados o
quemados, las situaciones amenazantes para su propia integridad física, la
pérdida de compañeros de equipo o presenciar accidentes masivos.
Entendemos
como equipos de primera respuesta al conjunto de personas que integran una
determinada organización y prestan sus servicios en los momentos iniciales en
situaciones de emergencias o desastres en diferentes funciones de primera
línea, como ayuda humanitaria y servicios de salud, y otras labores operativas
de campo, como el combate de incendios, el rescate de personas, la atención de
heridos, etc. Todas las personas que realizan este tipo de trabajo, ya sea por
largo tiempo o durante una sola experiencia, son vulnerables al estrés.
EL
STRESS
El stress puede ser definido como la respuesta
fisiológica, psicológica y de comportamiento de un sujeto que busca adaptarse y
reajustarse a presiones tanto internas como externas1, el stress no es una enfermedad pero sí
puede causar en el ser humano desde ligeros desórdenes psicosomáticos hasta la
misma muerte.
EFECTOS DEL STRESS EN LOS EQUIPOS DE RESPUESTA
Stress-trauma
La modalidad de trabajo de los Cuerpos de Bomberos en
todo el mundo así como de los equipos de respuesta se caracteriza por sus
intervenciones en eventos traumáticos, al respecto la Asociación
Psiquiátrica Americana (1987) define a un evento como
traumático a cualquier circunstancia psicológicamente estresante que está fuera
de las experiencias humanas normales como es el caso de las muertes súbitas, la
violencia familiar y social; que pueden ser realmente angustiantes para
cualquier individuo y es vivenciado como temor o miedo intenso, porque
representa una amenaza seria para la integridad física propia o de algún familiar
o compañero, están incluidos dentro de estos eventos traumáticos los desastres
naturales o inducidos.
Estos eventos traumáticos incluyen a los incidentes
críticos en stress, los cuales pueden tener consecuencias serias desde el punto
de vista de la salud mental si no son tratados oportuna y adecuadamente.
Incidente Crítico en stress.
El Incidente Crítico4 es un término que fue utilizado
originalmente por los paramédicos las agencias de seguridad pública de los EUA
para indicar la naturaleza de las reacciones traumáticas de stress
experimentadas por todos los equipos de respuesta.
Davis Michael (1996) define al incidente crítico como la
situación que experimentan los trabajadores de emergencias que enfrentan un
trauma repentino y específico como puede ser la falla en la misión, la
presencia de excesivo sufrimiento humano, situaciones amenazantes para la
integridad física de los equipos de respuesta, la perdida de compañeros de
equipo, o presenciar su accidente o heridas.
El incidente crítico produce una serie de reacciones
emocionales, conductuales y fisiológicas, teniendo el potencial de interferir
emocionalmente en las habilidades para actuar en el lugar de las operaciones en
forma inmediata o posteriormente en el retorno a la rutina laboral y familiar.
EFECTOS
EMOCIONALES EN LA INTERVENCION EN DESASTRES
El National Institute of Mental Health (1985) describe
las diversas manifestaciones psicofisiológicas que experimentan los integrantes
de los equipos de respuesta en situaciones de desastre.
A. Fase de Alarma:
Comprende desde la alarma inicial, el período de
adaptación psicológica, y la información sobre lo acontecido pueden presentar
las siguientes manifestaciones:
Área física:
Activación del SAGA como respuesta al stress.
Área Cognitiva:
Desorientación, dificultad en la orientación y en los preparativos para la
partida, dificultad para la comprensión de la información recibida.
Área Emocional:
Sentimientos de aturdimiento, choque, en especial si el evento es en gran
escala o se ha producido un incidente crítico, sentimientos de temor y
ansiedad.
Área Conductual:
Dificultad en la comunicación, incremento en los niveles de actividad y
decremento de la eficiencia, realizan tareas sin objetivos específicos.
B. Fase de Intervención:
Las reacciones observadas en esta fase han sido
ampliamente estudiadas por el NIMH 1978, Horowitz 1980, Motchell-Resnik 198,
Mitchell 1983.
Área Física:
Síntomas propios de un stress agudo y posteriormente stress crónico,
observándose la siguiente lista realizada por Mitchell (1983).
·
Incremento
en la respiración, presión sanguínea, latidos cardíacos.
·
Malestar
en la respiración.
·
Náuseas,
diarreas.
·
Sudor
frío, piel húmeda.
·
Tremor
especialmente en manos, ojos, labios.
·
Oídos
tapados.
·
Dolor
de cabeza.
·
Estrechamiento
del campo visual.
·
Sensación
de debilidad, hormigueo en partes del cuerpo.
·
Dolor
muscular.
·
Fatiga,
languidez, vértigo.
Área Cognitiva (Mitchell-1983)
·
Problemas
de memoria.
·
Desorientación
·
Confusión
mental
·
Dificultad
para el cálculo.
·
Dificultad
para actuar en forma lógica, solucionar problemas y/o tomar decisiones.
·
Dificultad
para la concentración, atención y memoria.
·
Pérdida
de la objetividad.
·
Pérdida
de las habilidades para conceptualizar alternativas o priorizar tareas.
·
Lentitud
o dificultad en la comprensión.
Área Emocional
·
Gran
sentimiento de heroísmo e invulnerabilidad.
·
Ansiedad,
temor.
·
Euforia,
sentimientos de agradecimiento por estar vivo.
·
Fuerte
identificación con las víctimas.
·
Sentimientos
de culpa, cólera.
·
Irritabilidad,
hiperactividad.
·
Tristeza,
melancolía, pesar, depresión, tristeza, mal humor.
·
Sentimientos
de aislamiento, abandono, extrañamiento, separación.
·
Apatía,
disminución del interés por las actividades usuales.
·
Excesiva
inquietud sobre la seguridad de otros.
Área Conductual
·
Inhabilidad
para expresar sentimientos verbales, dificultad para comunicarse.
·
Hiperactividad
sin un propósito específico.
·
Decreciente
eficiencia y eficacia en las actividades.
·
Estallidos
de cólera.
·
Períodos
de llanto.
·
Incremento
en el uso del alcohol, tabaco y otras drogas.
·
Retraimiento
social.
C. Fase de término:
Comprende la etapa de la desmovilización en la cual los
trabajos de urgencia ya han sido realizados, la calma retorna paulatinamente al
lugar del desastre y los equipos de respuesta empiezan a ser relevados, en esta
fase se puede observar las siguientes manifestaciones:
·
Dificultad
emocional para aceptar el término de las operaciones, deseo de seguir
trabajando.
·
Melancolía,
depresión.
·
Inquietud,
disgusto o aburrimiento ante el trabajo rutinario
·
Sentimientos
de extrañamiento por el trabajo en desastre.
·
Sentimientos
de extrañamiento por la familia.
·
Sentimientos
de cólera o frustración.
·
Necesidad
de hablar, contar y repetir las vivencias del desastre.
·
Conflicto
con los compañeros que no participaron en las operaciones del desastre,
sentimientos de superioridad.
·
Conflicto
con la familia, esta puede estar enojada por su ausencia prolongada en el
desastre.
IMPACTO
EMOCIONAL DE LAS EMERGENCIAS
El trabajo en emergencias
sean estas de corta o de larga duración producen situaciones conocidas como
stress agudo o post-traumático, estas manifestaciones han sido estudiadas
ampliamente y son aceptadas y registradas tanto por la Organización Mundial
de la Salud como por la Asociación de Psiquiatría Americana, en sus respectivos
manuales de clasificación y diagnóstico clínico, estos conceptos de stress
agudo y post-traumático incluyen lo que anteriormente se conocía como
"reacción de crisis aguda", "Fatiga de combate",
"Shock psíquico", entre otros; estas alteraciones provocan malestar
clínico, significativo o deterioro social laboral y se caracterizan por lo
siguiente:
A. Stress Agudo:
Existe una relación temporal, clara e inmediata entre el
impacto de una situación de emergencia y la aparición de los síntomas, los
cuales pueden aparecer después de 24
a 48 Horas y tienden a ir disminuyendo al cabo de 3 a 4 días.
B. Stress Post-traumático:
Este se presenta dentro de los primeros 6 meses, puede
ser agudo si los síntomas duran menos de 3 meses o crónico si duran de 3 meses
a más o de inicio demorado si entre el acontecimiento traumático y el inicio de
los síntomas han pasado como mínimo 6 meses.
Se pueden observar las siguientes manifestaciones
Clínicas
1. El acontecimiento traumático es re experimentado
persistentemente:
a.
Recuerdos
persistentes que provocan malestar, se incluyen imágenes, pensamientos,
percepciones.
b.
Sueños
repetitivos sobre el acontecimiento que provoca malestar
c.
El
sujeto actúa como si el acontecimiento traumático estuviera ocurriendo
Flashback), sensación de estar reviviendo la experiencia, ilusiones,
alucinaciones.
d.
Malestar
psicológico intenso al exponerse a estímulos internos (pensamientos) o externos
Uniformes, lugares, olores, sonidos, equipos, etc.) que recuerden el
acontecimiento traumático.
2. Evitación persistente de estímulos asociados al
trauma:
a.
Esfuerzos
por evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el suceso
traumático.
b.
Esfuerzo
por evitar actividades, lugares o personas que motiven recuerdos del trauma.
c.
Incapacidad
para recordar un aspecto importante de lo acontecido.
d.
Reducción
marcada del interés o la participación en actividades significativas de tipo
social.
e.
Reducción
de la vida afectiva, incapacidad para tener sentimientos de amor, afecto.
f.
Sensación
de un futuro desolador (no espera obtener éxito, un empleo, casarse, formar una
familia o llevar una vida normal).
3. Aumento de la actividad:
a.
Dificultad
para conciliar o mantener el sueño.
b.
Irritabilidad
o ataques de ira.
c.
Dificultad
para concentrarse.
d.
Hipervigilancia,
estado de alerta sensación de como si algo malo fuera a suceder.
e.
Respuestas
exageradas de sobresalto "susto".
FACTORES
DE RIESGO
Existen condiciones que
influyen en la eficiencia de los equipos de respuesta y que favorecen la
aparición de problemas psicosociales. A continuación abordamos algunos de
ellos.
Factores individuales
• Enfermedades crónicas
como asma, cardiopatías, hipertensión arterial, úlceras y diabetes, entre
otras.
• Problemas o situaciones
previas que provocaron estrés, por ejemplo, la pérdida del empleo, conflictos
familiares, divorcio, enfermedades de algún miembro de la familia, etc. Las
experiencias traumáticas anteriores vulneran la capacidad de resistencia y
pueden dar lugar a reacciones violentas o incapacitantes.
• La edad: los más jóvenes
están más propensos a sufrir problemas emocionales que los mayores. Se
recomienda que los adolescentes y jóvenes sean destinados a labores
administrativas u organizativas y se evite exponerlos a situaciones de gran
sufrimiento humano.
• Pérdidas personales
• El personal de respuesta
puede resultar lesionado por las labores encomendadas y tener que ser retirado
del lugar; los sentimientos de frustración y de culpa pueden ser muy grandes al
sentir que no pueden seguir realizando las acciones para las cuales han sido
preparados.
Factores interpersonales
• Las responsabilidades
laborales pueden generar situaciones de conflicto con la familia, por ejemplo,
por un lado, querer participar en las labores de la emergencia, y, por otro, la
presión familiar para que se cumpla con las responsabilidades, en especial, si
se tienen hijos pequeños o familiares enfermos.
• El tiempo prolongado de
separación de los integrantes de los equipos de respuesta de sus estructuras de
soporte social (familia, comunidad, amigos, etc.) puede generar sentimientos de
nostalgia y de haber sido olvidados.
• Muchas peculiaridades
propias de cada personalidad (humor negro, conducta desconfiada, tardanza, mal
humor, etc.) son normalmente aceptadas; sin embargo, en situaciones de
emergencias y cuando los colectivos están bajo presión prolongada, pueden
causar conflictos interpersonales.
Factores comunitarios
• Los medios de
comunicación social y los curiosos en la escena de la emergencia pueden
contribuir a aumentar la presión emocional sobre los equipos de respuesta.
• La presencia de grupos
armados o de violencia política hace que el desempeñar labores humanitarias
incremente el riesgo y la tensión, en especial, si hay antecedentes de
violaciones de los derechos humanos, secuestros y muertes que involucran
también a los integrantes de los equipos de respuesta.
Factores propios del desastre
• El tipo de desastre
afecta de diferentes formas a la comunidad.
•Los desastres que
suceden de noche producen más víctimas y problemas emocionales que los que
ocurren durante el día, porque la gente está dormida; su respuesta inicial es
más lenta y más confusa, lo que dificulta la orientación y la evacuación.
• La duración del desastre
también es un factor que afecta, no solamente a la población, sino también a
los equipos de respuesta.
• El grado de
incertidumbre y la presencia de réplicas en el caso de los grandes sismos, la
inestabilidad de estructuras colapsadas, la presencia de materiales peligrosos
que no son registrados por los sentidos, los rumores de grupos armados en la
zona o la amenaza de ataques son, entre otras, condiciones que influyen sobre
los equipos de respuesta.
• El cambio repentino del
aspecto físico de la comunidad (cuando el evento adverso ha sido muy
devastador) tiende a dificultar la comprensión de lo acontecido y tiene un
fuerte impacto psicológico sobre los sobrevivientes y los equipos de respuesta.
• Las situaciones que
generan las emergencias complejas representan una amenaza permanente a la
integridad física de la población y de los equipos de respuesta.
Estímulos traumáticos.
A través de sus experiencias,
los integrantes de los equipos de respuesta han aprendido una serie de
estrategias para evitar quedar inmovilizados por las escenas de un desastre.
Sin embargo, hay algunos estímulos traumáticos que afectan seriamente a este
personal como, por ejemplo, los siguientes:
• Entrar en contacto
directo con víctimas durante un tiempo prolongado, mientras luchan por lograr
su rescate o atención; en ocasiones, algunas de ellas mueren.
• Encontrar cadáveres de
niños o con graves heridas; el personal tiende a identificarse con ellos, en
especial, si tienen hijos con edades similares.
• La presencia de gran
número de cadáveres, en especial, si están seriamente mutilados o tienen varios
días, o si descubren conocidos entre ellos.
Problemas de organización.
Son aquéllos provenientes de la
misma organización de la estructura en la cual interactúa el trabajador y son
característicos de las situaciones de desastres.
• Ausencia de un lugar
dónde descansar, déficit en el suministro oportuno de agua potable y comida,
ausencia de servicios higiénicos y de privacidad.
• Falla en la misión
(rescatar personas con vida, apagar un incendio, llegar en forma oportuna con
la ayuda humanitaria, etc.), especialmente, si se presentó por descuido,
impericia, agotamiento o confusión en las órdenes.
• Presión ocupacional: la
necesidad de cumplir con muchas tareas en forma rápida y oportuna.
• Demandas del trabajo que
requiere de un gran esfuerzo físico y mental por tiempo prolongado y en
condiciones adversas.
• Interferencia en sus
funciones
• Bajas recompensas: los
integrantes de los equipos de respuesta son extremadamente sensibles al
reconocimiento de tipo social (no necesariamente material); tienden a
reaccionar con elevados niveles de frustración cuando no son reconocidos en
forma oportuna.
• Conflicto en las
funciones.
• Ambigüedad en la función.
• Incomodidad en la
función: cuando el personal tiene que realizar tareas para las cuales no han
sido preparados.
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