jueves, 12 de septiembre de 2013

CÓDIGO DE CONDUCTA EN DESASTRES

CÓDIGO DE CONDUCTA RELATIVO AL SOCORRO EN CASO DE DESASTRES PARA EL MOVIMIENTO INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA Y LA MEDIA LUNA ROJA Y LAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES (ONG)

 1. Lo primero es el deber humanitario
El derecho a recibir y a brindar asistencia humanitaria constituye un principio humanitario fundamental que asiste a todo ciudadano en todo país.

2. La ayuda prestada no está condicionada por la raza, el credo o la nacionalidad de los beneficiarios ni ninguna otra distinción de índole adversa. El orden de prioridad de la asistencia se establece únicamente en función de las necesidades.
Siempre que sea posible, la prestación de socorro deberá fundamentarse en una estimación minuciosa de las necesidades de las víctimas de las catástrofes y de la capacidad de hacer frente a esas necesidades con los medios disponibles localmente.
  
 3. La ayuda no se utilizará para favorecer una determinada opinión política o religiosa.
 La ayuda humanitaria se brindará de acuerdo con las necesidades de los individuos, las familias y las comunidades. Independientemente del derecho de filiación política o religiosa que asiste a toda organización no gubernamental de carácter humanitario

4. Nos empeñaremos en no actuar como instrumentos de política exterior gubernamental.
Las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario son organizaciones que actúan con independencia de los Gobiernos.

5. Respetaremos la cultura y las costumbres locales.
Nos empeñaremos en respetar la cultura, las estructuras y las costumbres de las Comunidades  y los países en donde ejecutemos actividades.


6. Trataremos de fomentar la capacidad para hacer frente a catástrofes utilizando las aptitudes y los medios disponibles a nivel local.
Incluso en una situación de desastre, todas las personas y las comunidades poseen aptitudes no obstante su vulnerabilidad. Siempre que sea posible, trataremos de fortalecer esos medios y aptitudes empleando a personal local, comprando materiales sobre el terreno y negociando con empresas nacionales.


7. Se buscará la forma de hacer participar a los beneficiarios de programas en la administración de la ayuda de socorro.
Nunca debe imponerse a los beneficiarios la asistencia motivada por un desastre. El socorro será más eficaz y la rehabilitación duradera podrá lograrse en mejores condiciones cuando los destinatarios participen plenamente en la elaboración, la gestión y la ejecución del programa de asistencia.


8. La ayuda de socorro tendrá por finalidad satisfacer las necesidades básicas y, además, tratar de reducir en el futuro la vulnerabilidad ante los desastres.
Todas las operaciones de socorro influyen en el desarrollo a largo plazo, ya sea en sentido positivo o negativo. Teniendo esto presente, trataremos de llevar a cabo programas de socorro que reduzcan de modo concreto la vulnerabilidad de los beneficiarios ante futuros desastres y contribuyan a crear modos de vida sostenibles.



9. Somos responsables ante aquellos a quienes tratamos de ayudar y ante las personas o las instituciones de las que aceptamos recursos.
A menudo funcionamos como vínculo institucional entre quienes desean prestar asistencia y quienes la necesitan durante los desastres. Por consiguiente, somos responsables ante los unos y los otros.


10. En nuestras actividades de información, publicidad y propaganda, reconoceremos a las víctimas de desastres como seres humanos dignos y no como objetos que inspiran compasión.
Nunca debe perderse el respeto por las víctimas de los desastres, que deben ser consideradas como asociados en pie de igualdad.




Recomendaciones a los Gobiernos de países en los que ocurran desastres.


1. Los gobiernos deberán reconocer y respetar el carácter independiente, humanitario e imparcial de las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario.

2. Los gobiernos de países beneficiarios deberán facilitar el acceso rápido de las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario a las víctimas de los desastres.

3. Los Gobiernos deberán facilitar el movimiento oportuno de los artículos de socorro y la circulación de las informaciones durante los desastres.

4. Los Gobiernos tratarán de proporcionar un servicio coordinado de información y planificación La planificación general y la coordinación de los esfuerzos de socorro incumben, en definitiva, al Gobierno del país afectado.

5. Socorro motivado por catástrofes, en caso de conflicto armado En caso de conflicto armado, las operaciones de socorro se regirán con arreglo a las disposiciones del derecho internacional humanitario.







Recomendaciones a los Gobiernos donantes

1. Los Gobiernos donantes deberán reconocer y respetar la labor independiente humanitaria e imparcial de las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario.


2. Los Gobiernos donantes deberán proporcionar fondos con la garantía de que respetarán la independencia de las operaciones.


3. Los Gobiernos donantes deberán emplear sus buenos oficios para ayudar a las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario a lograr el acceso a las víctimas de catástrofes.




Recomendaciones a las organizaciones internacionales

1. Las organizaciones intergubernamentales admitirán a las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario nacionales y extranjeras como asociadas valiosas.


2. Las organizaciones intergubernamentales ayudarán a los Gobiernos de países afectados a establecer un sistema general de coordinación para el socorro nacional e internacional en los casos de desastre.


3. Las organizaciones intergubernamentales aplicarán a las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario las mismas medidas de protección de su seguridad que a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.



4. Las organizaciones intergubernamentales facilitarán a las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario el mismo acceso a la información pertinente que a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.





Más Allá de las Fronteras...





 "Más Allá de las Fronteras" pretende crear conciencia sobre las horribles condiciones que millones de personas experimentan todos los días debido a guerras, hambrunas y en general por la ignorancia del resto de la gente. Ciertamente es una labor loable"...
 Narra las aventuras de Sarah Jordan  Angelina Jolie), una acomodada mujer inglesa que queda impresionada por un discurso del doctor Nick Callahan (Clive Owen), y decide dedicar su vida a ayudar al prójimo menos afortunado, trabajando para las Naciones Unidas. Así, la cinta nos lleva desde Etiopía, donde la falta de alimento y servicios cobra miles de víctimas por año, hasta Chechenia, donde la guerra se encarga de lo mismo, sin olvidar Camboya, donde la situación política y la corrupción somete a la población a condiciones de vida infrahumanas. Por todos esos lugares va Callahan, ayudando a quien puede, sin detenerse mucho a considerar las consecuencias que ello implique... incluso cuando recibe la ayuda de siniestros personajes cuyas intenciones no son muy altruistas. 

Esta película refleja la cruda realidad mundial en momentos de desastres, nos recuerda que no podemos estar ajenos a las necesidades de las personas que se ven afectadas por algún desastre o crisis de alguna índole,  pero por otro lado nos muestra que en medio de toda esa crisis aparecen aspectos negativos, con los que se debe lidiar, para poder suplir las necesidades y prioridades de la población afectada; Sin dejar de resaltar la excelente labor que los voluntarios abnegadamente realizan en  dichas situaciones y recordando también que "LA POBLACIÓN MISMA ES LA MAYOR FORTALEZA PARA RESURGIR...





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