CÓDIGO DE CONDUCTA RELATIVO AL SOCORRO EN CASO DE DESASTRES PARA EL
MOVIMIENTO INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA Y LA MEDIA LUNA ROJA Y LAS
ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES (ONG)
1.
Lo primero es el deber humanitario
El derecho a recibir y a brindar asistencia humanitaria constituye un
principio humanitario fundamental que asiste a todo ciudadano en todo país.
2. La ayuda prestada no está
condicionada por la raza, el credo o la nacionalidad de los beneficiarios ni
ninguna otra distinción de índole adversa. El orden de prioridad de la
asistencia se establece únicamente en función de las necesidades.
Siempre que sea posible, la prestación de socorro deberá fundamentarse en
una estimación minuciosa de las necesidades de las víctimas de las catástrofes
y de la capacidad de hacer frente a esas necesidades con los medios disponibles
localmente.
La ayuda humanitaria se brindará de
acuerdo con las necesidades de los individuos, las familias y las comunidades.
Independientemente del derecho de filiación política o religiosa que asiste a
toda organización no gubernamental de carácter humanitario
4.
Nos empeñaremos en no actuar como instrumentos de política exterior
gubernamental.
Las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario son
organizaciones que actúan con independencia de los Gobiernos.
5.
Respetaremos la cultura y las costumbres locales.
Nos empeñaremos en respetar la cultura, las estructuras y las costumbres de
las Comunidades y los países en donde
ejecutemos actividades.
6.
Trataremos de fomentar la capacidad para hacer frente a catástrofes utilizando
las aptitudes y los medios disponibles a nivel local.
Incluso en una situación de desastre, todas las personas y las comunidades
poseen aptitudes no obstante su vulnerabilidad. Siempre que sea posible,
trataremos de fortalecer esos medios y aptitudes empleando a personal local,
comprando materiales sobre el terreno y negociando con empresas nacionales.
7.
Se buscará la forma de hacer participar a los beneficiarios de programas en la
administración de la ayuda de socorro.
Nunca debe imponerse a los beneficiarios la asistencia motivada por un
desastre. El socorro será más eficaz y la rehabilitación duradera podrá
lograrse en mejores condiciones cuando los destinatarios participen plenamente en la
elaboración, la gestión y la ejecución del programa de asistencia.
8.
La ayuda de socorro tendrá por finalidad satisfacer las necesidades básicas y,
además, tratar de reducir en el futuro la vulnerabilidad ante los desastres.
Todas las operaciones de socorro influyen en el desarrollo a largo plazo,
ya sea en sentido positivo o negativo. Teniendo esto presente, trataremos de
llevar a cabo programas de socorro que reduzcan de modo concreto la
vulnerabilidad de los beneficiarios ante futuros desastres y contribuyan a
crear modos de vida sostenibles.
9.
Somos responsables ante aquellos a quienes tratamos de ayudar y ante las
personas o las instituciones de las que aceptamos recursos.
A menudo funcionamos como vínculo institucional entre quienes desean
prestar asistencia y quienes la necesitan durante los desastres. Por
consiguiente, somos responsables ante los unos y los otros.
10.
En nuestras actividades de información, publicidad y propaganda, reconoceremos
a las víctimas de desastres como seres humanos dignos y no como objetos que
inspiran compasión.
Nunca debe perderse el respeto por las víctimas de los desastres, que deben
ser consideradas como asociados en pie de igualdad.
Recomendaciones a los Gobiernos de países en
los que ocurran desastres.
1. Los
gobiernos deberán reconocer y respetar el carácter independiente, humanitario e
imparcial de las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario.
2. Los
gobiernos de países beneficiarios deberán facilitar el acceso rápido de las
organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario a las víctimas de los
desastres.
3. Los
Gobiernos deberán facilitar el movimiento oportuno de los artículos de socorro
y la circulación de las informaciones durante los desastres.
4. Los
Gobiernos tratarán de proporcionar un servicio coordinado de información y
planificación La planificación general y la coordinación de los esfuerzos de
socorro incumben, en definitiva, al Gobierno del país afectado.
5.
Socorro motivado por catástrofes, en caso de conflicto armado En caso de
conflicto armado, las operaciones de socorro se regirán con arreglo a las disposiciones
del derecho internacional humanitario.
Recomendaciones a los Gobiernos donantes
1. Los
Gobiernos donantes deberán reconocer y respetar la labor independiente
humanitaria e imparcial de las organizaciones no gubernamentales de carácter
humanitario.
2. Los
Gobiernos donantes deberán proporcionar fondos con la garantía de que
respetarán la independencia de las operaciones.
3. Los
Gobiernos donantes deberán emplear sus buenos oficios para ayudar a las
organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario a lograr el acceso a
las víctimas de catástrofes.
Recomendaciones a las organizaciones internacionales
1. Las
organizaciones intergubernamentales admitirán a las organizaciones no
gubernamentales de carácter humanitario nacionales y extranjeras como asociadas
valiosas.
2. Las
organizaciones intergubernamentales ayudarán a los Gobiernos de países
afectados a establecer un sistema general de coordinación para el socorro
nacional e internacional en los casos de desastre.
3. Las
organizaciones intergubernamentales aplicarán a las organizaciones no
gubernamentales de carácter humanitario las mismas medidas de protección de su
seguridad que a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.
4. Las
organizaciones intergubernamentales facilitarán a las organizaciones no
gubernamentales de carácter humanitario el mismo acceso a la información
pertinente que a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.
Más Allá de las Fronteras...
"Más Allá de las Fronteras" pretende crear conciencia sobre las horribles condiciones que millones de personas experimentan todos los días debido a guerras, hambrunas y en general por la ignorancia del resto de la gente. Ciertamente es una labor loable"...
Narra las aventuras de Sarah Jordan Angelina Jolie), una acomodada mujer inglesa que queda impresionada por un discurso del doctor Nick Callahan (Clive Owen), y decide dedicar su vida a ayudar al prójimo menos afortunado, trabajando para las Naciones Unidas. Así, la cinta nos lleva desde Etiopía, donde la falta de alimento y servicios cobra miles de víctimas por año, hasta Chechenia, donde la guerra se encarga de lo mismo, sin olvidar Camboya, donde la situación política y la corrupción somete a la población a condiciones de vida infrahumanas. Por todos esos lugares va Callahan, ayudando a quien puede, sin detenerse mucho a considerar las consecuencias que ello implique... incluso cuando recibe la ayuda de siniestros personajes cuyas intenciones no son muy altruistas.
Esta película refleja la cruda realidad mundial en momentos de desastres, nos recuerda que no podemos estar ajenos a las necesidades de las personas que se ven afectadas por algún desastre o crisis de alguna índole, pero por otro lado nos muestra que en medio de toda esa crisis aparecen aspectos negativos, con los que se debe lidiar, para poder suplir las necesidades y prioridades de la población afectada; Sin dejar de resaltar la excelente labor que los voluntarios abnegadamente realizan en dichas situaciones y recordando también que "LA POBLACIÓN MISMA ES LA MAYOR FORTALEZA PARA RESURGIR...





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