domingo, 29 de septiembre de 2013

ANÁLISIS DE LA PELÍCULA "LA VIDA ES BELLA"

La Vida es Bella es una excelente película, con un gran valor histórico y con una gran interpretación por parte de los actores principales.
Este libro escrito por el señor Vincenzo Cerami, nos muestra una gran reflexión sobre la vida misma el cómo intrépidamente Guido trata de encontrar las cosas más bellas para su hijo Josué  el autor, nos muestra una idea catastrófica de lo que pudieron ser las familias en la segunda guerra mundial. 
Esta película nos quiere relatar lo vivido por las familias judías en los días del holocausto, para hacernos entender que todos somos libres de escoger religiones, deseos o aspiraciones y ese es el sentido de las diferencias entre nosotros porque la humanidad solo se rige por acciones intuitivas y no en el valor propio de la vida misma.

Es una película que desde el momento que la vi me impactó la forma de actuar del padre ante las situaciones tan trágicas a las que se enfrenta, nos hace reflexionar sobre  nuestra capacidad de resiliencia, nosotros  tendemos a decaer y desesperarnos frente a situaciones que consideramos “difíciles”; sin embargo  si comenzamos a ver más allá de nuestras circunstancias, nos daremos cuenta que siempre hay una forma de cambiar el panorama…

HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA EN EMERGENCIAS Y DESASTRES

SALUD MENTAL EN DESASTRES: ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y CONSIDERACIONES  GENERALES SOBRE LA  ATENCIÓN DE SALUD MENTAL EN DESASTRES




Durante la década de los años 60, 70 y 80
 La realidad en América consistía en proveer ayuda humanitaria si un desastre ocurría pero de una forma improvisada y con falta de coordinación. El tema de la salud mental era poco reconocida y las prioridades pasaban por otro eje.„ Tradicionalmente se ha brindado una atención más detallada solo al aspecto Físico y Sociales.

Los programas de Salud en Desastres se han dirigido básicamente a la atención médica inmediata. Problemas de:
·       Las enfermedades transmisibles,
·       agua, saneamiento ambiental, así como a la infraestructura sanitaria

El modelo predominante era biomédico con énfasis en:

·       La identificación de síntomas,
·       medicación,
·       hospitalización.

 Los diferentes sectores responsables o de socorro competían en vez de cooperar. La falta e coordinación repercutía en la ayuda técnica. Se observa un paulatino cambio y la intención de superar el Criterio Curativo Asistencialista. En la medida en que este paradigma de la atención sanitaria en los desastres ha ido cambiando los problemas de salud mental se comienzan a abordar de forma integral y comunitaria.

Desde 1977 Brownstone y colaboradores propusieron que se considerara a los aspectos de salud mental la misma importancia que se le brindaba a la atención física de las víctimas de desastres. Se produce en la década del 90 una comprensión de la importancia de esta problemática y de la necesidad de abordaje. Se comienza a reconocer el componente psicológico en las estrategias de intervención y se fortalece el concepto de Gestión de Riesgo. También se desmedicaliza el problema, para abordarlo desde la propia comunidad.
  
En los últimos años se ha comenzado a mostrar atención al componente psicosocial que siempre está presente. Además de los desastres naturales, debemos considerar los efectos psicosociales de la violencia social masiva, guerras, atentados y todas las nuevas formas de violencia. Todo ello ha provocado y provoca un gran impacto en la salud mental de las poblaciones afectadas.

La Declaración de Caracas 1991 y posteriores resoluciones del consejo Directivo de la OPS 1977 y 2000 enfatizan el desarrollo de servicios de salud mental de base comunitaria


viernes, 20 de septiembre de 2013

EVALUACIÓN DE DAÑOS Y ANÁLISIS DE NECESIDADES (EDAN)

EDAN “EVALUACIÓN DE DAÑOS Y ANÁLISIS DE NECESIDADES”

 
 La Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) es una herramienta utilizada para conocer el grado de afectación que la población ha sufrido ocasionado por un evento adverso en un lugar y tiempo determinado.


 Criterios para decidir su Aplicación:
 Este instrumento de medición cuali-cuantitativo de la extensión, gravedad y localización de los efectos de un evento adverso; se aplica únicamente cuando un porcentaje del 50% ó mayor de la población ha sido afectado, y cuando ésta no cuenta con los propios medios para responder a las afectaciones ocasionadas. Es preferible que se trate de una “auto-evaluación” por parte de la brigada local de EDAN


 Tipos de Evaluación:  
1.      EDAN General Preliminar:
Se aplica antes de las primeras 8 horas de la ocurrencia del evento. Es la evaluación que nos dará una primera apreciación del desastre, teniendo como referencia la información previa del lugar en que ha ocurrido la emergencia.

2          2.   EDAN General Complementaria:
En situaciones en las que las primeras 24 horas no es posible entrar a algunas comunidades, obtener información de calidad, o bien, cuando el evento que produce el desastre se sigue presentando en forma acumulativa cuando las lluvias se siguen presentando), se aplica de nuevo el EDAN una vez pasadas las primeras 72 horas, o tantas veces como sea necesario si las condiciones causantes del desastre presentan un cambio.

3.     EDAN Específica:
Luego de la EDAN General, es posible que se requieran evaluaciones específicas para temas en los que los daños son especialmente graves, o bien para los que hay interés de algún fondo de respuesta ó de recuperación.

CÓMO IMPLEMENTAR EL EDAN ANTE UN EVENTO QUE GENERA EFECTOS ADVERSOS

1.      Verificación de la situación:
Antes de pensar en la constitución de un equipo EDAN, se debe comprobar de antemano la ocurrencia del evento destructivo, localización, población que allí vive y demás datos de información previa (condiciones de acceso, salud, antecedentes sociales y políticos, idiosincrasia de la población, recursos disponibles, infraestructura de servicios, historia de desastres, posibles contactos).
2.     Identificación del coordinador de la evaluación:
Constituye uno de los puntos más difíciles, ya que de este dependerá el éxito o fracaso del trabajo. Deberá del una persona con gran capacidad para el manejo de personal, el trabajo en equipo, con iniciativa y constancia, conocimiento del trabajo en desastres y con disposición interdisciplinaria e interinstitucional.

3.     Integración del equipo(s)
Compuesto por un coordinador, por un grupo técnico o coordinadores locales (buscando la mayor interdisciplinariedad posible).
Criterios sugeridos como equipo:
·       Que conozcan el lugar
·       Que tengan educación básica
·       Que tengan alguna experiencia en desastres
·       Que tengan experiencia en el tema a evaluar
·       Que cuenten con disponibilidad de tiempo

4.     Comportamiento:
Deberá procurarse en todo momento que los miembros del equipo:
·       Sean  amables
·       Tengan una aproximación directa de la población afectada
·       Depongan actitudes prepotentes
·       Mantengan un espíritu positivo
·       No generan falsas expectativas en la gente

5.     Transporte:
Facilitar o interceder ante otras entidades para que los miembros del equipo dispongan del transporte necesario para acceder a las zonas de evaluación.

6.     Telecomunicaciones:
Facilitar o interceder ante otras entidades para que los miembros del equipo puedan transmitir sus comunicados con la periodicidad establecida.

7.     Coordinación:
Integración y comunicación con los demás equipos que se encuentren trabajando en la zona afectada, intercambiar información permanentemente, sincronizando esfuerzos.

8.     Centralización de los reportes:
Es conveniente que el equipo de evaluación de daños comprenda que las instituciones y organizaciones requieren de su información, y presionaran para disponer de ella oportunamente. Se debe cumplir con los siguientes criterios:
·       Objetividad
·       Oportunidad
·       Responsabilidad
·       Cobertura
  

COMENTARIO

 Si bien el EDAN debe aplicarse siempre que existan daños en una parte mayoritaria de una comunidad para aportarnos información objetiva y exacta, debemos tomar en cuenta que su aplicación despertará expectativas en las familias afectadas de la llegada de Ayuda Humanitaria externa.

Como saben, esta Ayuda Humanitaria externa solo llega cuando las capacidades locales para afrontar el desastre son rebasadas. Por ejemplo, la Red Civil de Ayuda Humanitaria asesorada por el PNUD solo se activa cuando tenemos desastres de un nivel III ó IV (daños en muchos municipios que rebasan la capacidad de respuesta de su gobierno estatal).

Debemos tomar esto en cuenta al decidir la aplicación del EDAN, y siempre aclararlo a la población afectada al momento de la aplicación.

 



EDAN-SM “EVALUACIÓN DE DAÑOS Y ANÁLISIS DE NECESIDADES EN SALUD MENTAL EN SITUACIONES DE DESASTRES”
 La evaluación de daños y análisis de necesidades (EDAN) por el sector salud es una medida de gran importancia para la toma adecuada de decisiones en situaciones de desastres, que implica no sólo la salud de la población sino también las condiciones sanitarias existentes como consecuencia del suceso y la valoración del estado de los establecimientos de salud. No es un proceso fijo o estático; por el contrario, es dinámico y cambia diariamente, por lo cual debe realizarse con un carácter continuo y sistemático, mediante instrumentos confiables que faciliten la tarea de recopilación y análisis de la información.

 La evaluación rápida de la situación de salud mental después de un desastre o emergencia es parte del EDAN de salud y se constituye en una herramienta que facilita definir, con la  mayor objetividad posible, las acciones prioritarias e inmediatas que se requieran en este campo. Incluye el registro cuantitativo y cualitativo de la localización, extensión y gravedad de los efectos psicosociales que produce el acaecimiento; implica, también, determinar la situación de los servicios de salud mental y su capacidad funcional de respuesta.



Para facilitar este trabajo, es conveniente disponer de guías prácticas. La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) publicó recientemente el Manual para la evaluación de daños y análisis de necesidades en salud. El presente trabajo es una continuación de este esfuerzo.
La evaluación puede ser adelantada por personal de salud local o externo. El personal local, por residir en el mismo sitio, responde inmediatamente desplazándose de manera rápida; generalmente conocen la situación previa al desastre y disponen de mayores elementos de juicio sobre el verdadero impacto del suceso. Sin embargo, la vinculación emocional y la afectación personal pueden comprometer la objetividad de la evaluación. Por lo tanto, es importante que existan instrumentos previamente establecidos y que el personal externo especializado actúe en los procesos de evaluación, de manera conjunta y en forma coordinada con el personal local.
El personal que presumiblemente trabaje en la realización de la evaluación debe ser entrenado con antelación; uno de los requisitos es que esté preparado para trabajar bajo presión.
Para la evaluación en salud mental se toman como período de referencia los primeros 30 días, a partir de la presentación del suceso (periodos crítico y pos crítico inmediato). Este tiempo puede ser variable según la magnitud del desastre y las circunstancias específicas. Se definen tres etapas del proceso:

Inicial: se efectúa en las primeras 72 horas posteriores al evento.
Intermedia: registra la evolución de la situación de salud mental en forma continua durante las primeras cuatro semanas.
Final: se lleva a cabo al finalizar la etapa intermedia.

Objetivos
1.      Describir el impacto humano del evento adverso, destacando los aspectos culturales, las coyunturas políticas y las formas de organización social existentes en la población afectada.
2.     Identificar la problemática de salud mental, incluidas la morbilidad y la mortalidad.
3.     Evaluar las necesidades psicosociales prioritarias de la población afectada.
4.     Describir las formas de respuestas institucionales (planes y servicios de salud mental existentes) y de la población; así como la eficacia de los mecanismos de afrontamiento.
5.     Hacer recomendaciones para la acción.


Recomendaciones: Antes del suceso

En los preparativos para la respuesta (antes del desastre), se recomienda disponer de un diagnóstico o análisis actualizado de la situación de salud mental (3-5). Éste debe incluir un mapa de riesgos psicosociales y recursos de salud mental.
Se sugiere que contenga lo siguiente:

1.      Descripción de la población (aspectos cuantitativos y cualitativos), con énfasis en lo  sociocultural.
2.     Aspectos generales de la economía local.
3.     Recursos, servicios y programas de salud mental Existentes.
4.     Análisis breve de la situación psicosocial existente previa al evento traumático.



sábado, 14 de septiembre de 2013

Códigos éticos que se violan en "Más Allá de las Fronteras"

  • En primer lugar se viola el código de  el deber humanitario, ya que existían muchas barreas  que impedían o demoraban que las personas  reciban  la asistencia humanitaria y la  ayuda humanitaria necesaria.
  • La finalidad no era  satisfacer las necesidades básicas ni tratar de reducir en el futuro la vulnerabilidad ante los desastres, ni mucho menos pretendían  reducir la vulnerabilidad de los beneficiarios ante futuros desastres.
  • Los afectados no son tratados como seres humanos dignos y como objetos que inspiraban compasión, sin respeto por las mismas.

jueves, 12 de septiembre de 2013

CÓDIGO DE CONDUCTA EN DESASTRES

CÓDIGO DE CONDUCTA RELATIVO AL SOCORRO EN CASO DE DESASTRES PARA EL MOVIMIENTO INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA Y LA MEDIA LUNA ROJA Y LAS ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES (ONG)

 1. Lo primero es el deber humanitario
El derecho a recibir y a brindar asistencia humanitaria constituye un principio humanitario fundamental que asiste a todo ciudadano en todo país.

2. La ayuda prestada no está condicionada por la raza, el credo o la nacionalidad de los beneficiarios ni ninguna otra distinción de índole adversa. El orden de prioridad de la asistencia se establece únicamente en función de las necesidades.
Siempre que sea posible, la prestación de socorro deberá fundamentarse en una estimación minuciosa de las necesidades de las víctimas de las catástrofes y de la capacidad de hacer frente a esas necesidades con los medios disponibles localmente.
  
 3. La ayuda no se utilizará para favorecer una determinada opinión política o religiosa.
 La ayuda humanitaria se brindará de acuerdo con las necesidades de los individuos, las familias y las comunidades. Independientemente del derecho de filiación política o religiosa que asiste a toda organización no gubernamental de carácter humanitario

4. Nos empeñaremos en no actuar como instrumentos de política exterior gubernamental.
Las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario son organizaciones que actúan con independencia de los Gobiernos.

5. Respetaremos la cultura y las costumbres locales.
Nos empeñaremos en respetar la cultura, las estructuras y las costumbres de las Comunidades  y los países en donde ejecutemos actividades.


6. Trataremos de fomentar la capacidad para hacer frente a catástrofes utilizando las aptitudes y los medios disponibles a nivel local.
Incluso en una situación de desastre, todas las personas y las comunidades poseen aptitudes no obstante su vulnerabilidad. Siempre que sea posible, trataremos de fortalecer esos medios y aptitudes empleando a personal local, comprando materiales sobre el terreno y negociando con empresas nacionales.


7. Se buscará la forma de hacer participar a los beneficiarios de programas en la administración de la ayuda de socorro.
Nunca debe imponerse a los beneficiarios la asistencia motivada por un desastre. El socorro será más eficaz y la rehabilitación duradera podrá lograrse en mejores condiciones cuando los destinatarios participen plenamente en la elaboración, la gestión y la ejecución del programa de asistencia.


8. La ayuda de socorro tendrá por finalidad satisfacer las necesidades básicas y, además, tratar de reducir en el futuro la vulnerabilidad ante los desastres.
Todas las operaciones de socorro influyen en el desarrollo a largo plazo, ya sea en sentido positivo o negativo. Teniendo esto presente, trataremos de llevar a cabo programas de socorro que reduzcan de modo concreto la vulnerabilidad de los beneficiarios ante futuros desastres y contribuyan a crear modos de vida sostenibles.



9. Somos responsables ante aquellos a quienes tratamos de ayudar y ante las personas o las instituciones de las que aceptamos recursos.
A menudo funcionamos como vínculo institucional entre quienes desean prestar asistencia y quienes la necesitan durante los desastres. Por consiguiente, somos responsables ante los unos y los otros.


10. En nuestras actividades de información, publicidad y propaganda, reconoceremos a las víctimas de desastres como seres humanos dignos y no como objetos que inspiran compasión.
Nunca debe perderse el respeto por las víctimas de los desastres, que deben ser consideradas como asociados en pie de igualdad.




Recomendaciones a los Gobiernos de países en los que ocurran desastres.


1. Los gobiernos deberán reconocer y respetar el carácter independiente, humanitario e imparcial de las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario.

2. Los gobiernos de países beneficiarios deberán facilitar el acceso rápido de las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario a las víctimas de los desastres.

3. Los Gobiernos deberán facilitar el movimiento oportuno de los artículos de socorro y la circulación de las informaciones durante los desastres.

4. Los Gobiernos tratarán de proporcionar un servicio coordinado de información y planificación La planificación general y la coordinación de los esfuerzos de socorro incumben, en definitiva, al Gobierno del país afectado.

5. Socorro motivado por catástrofes, en caso de conflicto armado En caso de conflicto armado, las operaciones de socorro se regirán con arreglo a las disposiciones del derecho internacional humanitario.







Recomendaciones a los Gobiernos donantes

1. Los Gobiernos donantes deberán reconocer y respetar la labor independiente humanitaria e imparcial de las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario.


2. Los Gobiernos donantes deberán proporcionar fondos con la garantía de que respetarán la independencia de las operaciones.


3. Los Gobiernos donantes deberán emplear sus buenos oficios para ayudar a las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario a lograr el acceso a las víctimas de catástrofes.




Recomendaciones a las organizaciones internacionales

1. Las organizaciones intergubernamentales admitirán a las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario nacionales y extranjeras como asociadas valiosas.


2. Las organizaciones intergubernamentales ayudarán a los Gobiernos de países afectados a establecer un sistema general de coordinación para el socorro nacional e internacional en los casos de desastre.


3. Las organizaciones intergubernamentales aplicarán a las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario las mismas medidas de protección de su seguridad que a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.



4. Las organizaciones intergubernamentales facilitarán a las organizaciones no gubernamentales de carácter humanitario el mismo acceso a la información pertinente que a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas.





Más Allá de las Fronteras...





 "Más Allá de las Fronteras" pretende crear conciencia sobre las horribles condiciones que millones de personas experimentan todos los días debido a guerras, hambrunas y en general por la ignorancia del resto de la gente. Ciertamente es una labor loable"...
 Narra las aventuras de Sarah Jordan  Angelina Jolie), una acomodada mujer inglesa que queda impresionada por un discurso del doctor Nick Callahan (Clive Owen), y decide dedicar su vida a ayudar al prójimo menos afortunado, trabajando para las Naciones Unidas. Así, la cinta nos lleva desde Etiopía, donde la falta de alimento y servicios cobra miles de víctimas por año, hasta Chechenia, donde la guerra se encarga de lo mismo, sin olvidar Camboya, donde la situación política y la corrupción somete a la población a condiciones de vida infrahumanas. Por todos esos lugares va Callahan, ayudando a quien puede, sin detenerse mucho a considerar las consecuencias que ello implique... incluso cuando recibe la ayuda de siniestros personajes cuyas intenciones no son muy altruistas. 

Esta película refleja la cruda realidad mundial en momentos de desastres, nos recuerda que no podemos estar ajenos a las necesidades de las personas que se ven afectadas por algún desastre o crisis de alguna índole,  pero por otro lado nos muestra que en medio de toda esa crisis aparecen aspectos negativos, con los que se debe lidiar, para poder suplir las necesidades y prioridades de la población afectada; Sin dejar de resaltar la excelente labor que los voluntarios abnegadamente realizan en  dichas situaciones y recordando también que "LA POBLACIÓN MISMA ES LA MAYOR FORTALEZA PARA RESURGIR...





miércoles, 11 de septiembre de 2013

Una Visión de Futuro: La Gestión del Riesgo en Desastres


De la ocurrencia de desastres a la gestión del desarrollo


La magnitud de los daños y pérdidas humanas y materiales asociadas con el impacto los desastres que se han producido en los últimos años, tuvo como consecuencia una reflexión seria, y un álgido debate sobre los factores ajenos a los eventos físicos en sí, que podrían ayudar en explicar los niveles de destrucción y el desquiciamiento sufrido en la economía y sociedad. Pocos analistas se amarran hoy en día a la idea de que es la magnitud, intensidad o duración de los eventos físicos, lo que permite explicar por sí solo el nivel de daño sufrido. Más bien, la tendencia dominante ha sido la de encontrar una explicación en el conjunto de las condiciones económicos, sociales y ambientales existentes, en el momento del impacto. De ahí, el constante debate y reflexión que se ha dado en torno a la llamada vulnerabilidad social o humana como factor explicativo del daño.

Esta línea de indagación, que pone el énfasis en las condiciones preexistentes de vulnerabilidad de la sociedad, eleva el concepto de “riesgo” a una posición central en el análisis del desastre y en la búsqueda de esquemas de intervención y acción que permitan pensar en la reducción de las posibilidades de desastres de tal magnitud, en el futuro. El desastre se concibe entonces, más en términos de la concreción o actualización de condiciones de riesgo preexistentes que como una manifestación de la "furia" de la naturaleza y de impactos inevitables. La inquietud en cuanto al riesgo y vulnerabilidad preexistentes se expresa de forma indiscutible en la manifiesta búsqueda de una estrategia de desarrollo basada en procesos de reconstrucción con “transformación”. Esta idea implica como componente fundamental, la reducción de la vulnerabilidad existente, y la promoción de esquemas de transformación de la sociedad que impiden la construcción en el futuro de nuevas condiciones de vulnerabilidad para la población.


Riesgo y Desastre


Con referencia a la problemática particular de los desastres, el “riesgo” se refiere a un contexto caracterizado por la probabilidad de pérdidas y daños en el futuro, las que van desde las físicas hasta las sicosociales y culturales. El riesgo constituye una posibilidad y una probabilidad de daños relacionados con la existencia de determinadas condiciones en la sociedad, o en el componente de la sociedad bajo consideración (individuos, familias, comunidades, ciudades, infraestructura productiva, vivienda etc.). El riesgo es, en consecuencia, una condición latente que capta una posibilidad de pérdidas hacia el futuro. Esa posibilidad está sujeta a análisis y medición en términos cualitativos y cuantitativos.

La existencia de riesgo, y sus características particulares, se explica por la presencia de determinados factores de riesgo. Estos se clasifican, en general, en factores de amenaza y factores de vulnerabilidad. Una “amenaza” refiere a la posibilidad de la ocurrencia de un evento físico que puede causar algún tipo de daño a la sociedad. La “vulnerabilidad” se refiere a una serie de características diferenciadas de la sociedad, o subconjuntos de la misma, que le predisponen a sufrir daños frente al impacto de un evento físico externo, y que dificultan su posterior recuperación. Es sinónimo de debilidad o fragilidad, y la antítesis de capacidad y fortaleza. La vulnerabilidad es en fin la propensión de una sociedad de sufrir daño o de ser dañada, y de encontrar dificultades en recuperarse posteriormente.

Un desastre es el fin de un proceso, a veces muy largo, de construcción de condiciones de riesgo en la sociedad. El desastre es la realización o concreción de las condiciones de riesgo preexistentes en la sociedad. Esta realización ocurre en el momento en que un determinado evento físico, sea este un huracán, sismo, explosión, incendio, u otro ocurre y con ello muestra las condiciones de vulnerabilidad existentes, revela el riesgo latente y lo convierte en un producto, con consecuencias en términos de pérdidas y daños.

Con el impacto y la generación de las condiciones de desastre automáticamente se conforman otros escenarios de riesgo en las zonas y poblaciones afectadas que difieren sustancialmente de aquellos existentes con anterioridad, aun cuando incorporan elementos y componentes importantes de los mismos. La dinámica y la expresión particular del riesgo existente con anterioridad ha sido modificada y presentara nuevos desafíos para la sociedad. El riesgo, las amenazas y vulnerabilidades son dinámicas y cambiantes a lo largo del tiempo, y no pueden ser objetos de análisis y de acciones estáticas.

La construcción social del riesgo: procesos sociales y transformación de la sociedad.


La vulnerabilidad y las amenazas, los factores del riesgo, se manifiestan en condiciones concretas de existencia humana o físicas. Son palpables, analizables y muchas de ellas factibles de medir. Se expresan en condiciones de vida inseguras para la población (Blaikie et al., 1996). A la vez, son dinámicas y cambiantes y potencialmente modificables o transformables. Las condiciones inseguras de vida, reflejadas en múltiples contextos particulares asociados con la localización de la población y la producción, son productos de procesos sociales concretos e históricos. (Wilches Chaux, 1998). Entre ellas se pueden indicar las características físicas de las estructuras, la falta de ingresos, la desnutrición y la enfermedad, el desconocimiento del medio ambiente circundante y de su comportamiento, la falta de principios de organización solidaria y procesos de participación en la toma de decisiones que afectan la vida de las personas, las ideologías fatalistas que inmovilizan u obstaculizan la búsqueda de alternativas seguras y las expresiones culturales inadaptadas a las realidades modernas.

De acuerdo con el modelo de vulnerabilidad propuesto por Blaikie et al, estas condiciones son producto de procesos dinámicos que derivan de los modelos dominantes de organización, ordenamiento y transformación de la sociedad, o lo que comúnmente se denominan “estilos” o “modelos” de desarrollo. Los procesos dinámicos se concretan en modalidades particulares de transformación rural, urbanización, crecimiento y distribución poblacional, explotación de los recursos naturales, organización y participación social, acceso al, y distribución del ingreso, entre otros. Las condiciones inseguras de vida y vulnerabilidades se construyen o se generan como producto de estos procesos dinámicos. El problema de riesgo es entonces, un problema íntimamente relacionado con el desarrollo o la falta del desarrollo.

Los desastres son indicadores de insostenibilidad en los procesos de gestión del desarrollo y de gestión ambiental (Cuny, 1983; Wilches Chaux, 1998; Lavell, 1998 y 1999). En consecuencia la reducción del riesgo debe fundamentarse en la modificación o transformación de las condiciones que generan el riesgo o, en su caso, y de forma sub optima, en el control externo de los factores del riesgo.

Gestión de Riesgo:


Un modelo de gestión de riesgos consiste en construir la información mínima que permita calcular el riesgo que se va a asumir y prever las reservas (financieras, sociales, psicológicas, emocionales, etc.) que permitirían la supervivencia en condiciones adecuadas, a pesar de la ocurrencia de los impactos previstos como probables en períodos de tiempo también previamente establecidos. Ello implica entonces la puesta en contacto de los diversos sectores involucrados no solo para construir la información, sino también para determinar las tareas que se requieren para construir las reservas de recursos y las opciones de respuesta en diversos plazos de manera que se alcancen los niveles de bienestar deseados en el corto plazo, pero sin sufrir costos y daños irreparables en otros plazos.

La gestión del riesgo no es solo la reducción del riesgo, sino la comprensión que en términos sociales se requiere de la participación de los diversos estratos, sectores de interés y grupos representativos de conductas y modos de vida (incluso de ideologías y de perspectivas del mundo, la vida, la religión) para comprender como se construye un riesgo social, colectivo, con la concurrencia de los diversos sectores de una región, sociedad, comunidad o localidad concreta. La gestión del riesgo no es simplemente bajar la vulnerabilidad, sino la búsqueda de acuerdos sociales para soportar o utilizar productivamente los impactos, sin eliminar la obtención inmediata de beneficios.

El enfoque de la Gestión de Riesgo se refiere a un proceso social complejo a través del cual se pretende lograr una reducción de los niveles de riesgo existentes en la sociedad y fomentar procesos de construcción de nuevas oportunidades de producción y asentamiento en el territorio en condiciones de seguridad y sostenibilidad aceptables. El aprovechamiento de los recursos naturales y del ambiente, en general, debe desarrollarse en condiciones de seguridad dentro de los límites posibles y aceptables para la sociedad en consideración. En consecuencia, significa un proceso de control sobre la construcción o persistencia de amenazas y vulnerabilidad.


  ·       Lavell, Allan. (2000) “Desastres y Desarrollo: Hacia un Entendimiento de las Formas de Construcción Social de un Desastre: El Caso de Mitch en Centroamérica”. En Garita, Nora y Nowalski, Jorge. Del Desastre al Desarrollo Sostenible: Huracán Mitch en Centroamérica. BID, CIDHS. San Jose, Costa Rica.




Grandioso Reportaje sobre la realidad Peruana en tema de Riesgo y Desastres....